16 mar 2018

EL SINDROME DE INTERNET Y SU TRATAMIENTO

PROBLEMAS VISUALES PROVOCADOS POR PANTALLAS

 

PRESENTACIÓN

 

Las pantallas han entrado definitivamente a nuestras vidas reemplazando a un gran número de aparatos para los más diversos fines, principalmente en el trabajo y el entretenimiento. Desde los niños hasta las personas de edad más avanzada y en todos los rincones del mundo, parecería que ha llegado el momento en que son más las horas en las que fijamos nuestra visión sobre pantallas, que sobre cualquier otro objeto.

 

A la vez, permanecemos más horas en ambientes cerrados y de tamaño reducido, sin buena iluminación durante períodos prolongados y sin posibilidades de mirar a largas distancias. Utilizamos cada vez menos las funciones de soporte, postura y locomoción de nuestro sistema músculo esquelético. Tenemos un menor contacto con la naturaleza y utilizamos menos nuestro sentido del oído y del olfato.

 

El uso indiscriminado de las pantallas constituye una problemática actual que preocupa tanto a los padres como a los profesionales de la salud y se han detectado y descrito múltiples efectos indeseables tanto a nivel psicológico como orgánico. Sin embargo, no se ha profundizado acerca de lo nocivo que pueden resultar para la salud visual y cómo evitarlo.

 

El objetivo de este artículo es contribuir a divulgar de qué modo podemos reducir el daño provocado en nuestra visión por el uso desmedido de las pantallas a través de la difusión de ciertos hábitos y conductas responsables.

 

AUMENTO DE LA CANTIDAD DE CONSULTAS AL OFTALMÓLOGO

 

En el último tiempo hemos observado un aumento considerable en la cantidad de consultas  al especialista por problemas vinculados al uso de pantallas. Los motivos más frecuentes son deterioro de la agudeza visual, dolor, ardor o enrojecimiento ocular, dolor de cabeza, mareos e inestabilidad o náuseas al leer durante los viajes.

 

Estos síntomas están relacionados con patologías tales como ojo seco, queratitis, astenopía debido a heteroforias e insuficiencia de la convergencia, entre otras.

 

Con respecto a problemas de la visión, observamos que se ha producido un extraordinario aumento en las consultas por mala visión de lejos, especialmente en cuanto a miopía, de adolescentes en edad escolar y a hipermetropía en mayores de 35 años. Una situación similar hemos detectado en las personas mayores de 40 años por consultas por mala visión de cerca (presbicia).

 

Esta situación, sin duda refleja que estamos viendo peor de lo que veían nuestros padres a nuestra misma edad y es menos lo que ven nuestros hijos que nosotros cuando teníamos su edad.

 

El primer consejo importante que daremos será prestarle atención a la cantidad de horas que diariamente permanecemos fijando la visión en pantallas y cuán pocas, por el contrario, permanecemos al sol.

La gran mayorìa de las personas que nos consultan por estos problemas visuales está a diario más de 10 horas con pantallas y menos de dos horas expuestos al sol; mientras que, tanto los adultos de hoy en día cuando éramos niños, como las generaciones anteriores, vivíamos con una proporción inversa: alrededor de 10 horas al sol y unas dos horas mirando pantallas de TV.

 

Entonces, aquí tenemos un primer elemento sobre el que podemos reflexionar y tomar conciencia para aprender a cuidar nuestra salud visual y la de nuestros hijos.

 

EFECTOS SOBRE EL APARATO DE LA VISIÓN

 

El sistema de acomodación del ojo, que permite que enfoquemos a corta distancia, está constituido por el cristalino y el músculo ciliar. Trabaja activamente en forma refleja cuando miramos objetos próximos y se relaja para enfocar de lejos.

 

Mientras fijamos nuestra visión sobre pantallas próximas durante horas, ese reflejo (llamado de acomodación- convergencia) se encuentra sobreexigido por un estado de contracción tónica sostenida. Ese tono de contracción es inversamente proporcional a la distancia en donde sostenemos nuestra pantalla. Es un esfuerzo máximo cuando utilizamos teléfonos celulares, por la corta distancia, pero menor a medida que alejamos las pantallas de nuestro rostro.

 

Este estado de exigencia, cuando se sostiene por un tiempo prolongado como meses o años, provoca el deterioro del enfoque que se traduce en la progresión de las patologías de la acomodación del ojo y de muchas otras enfermedades del aparato de la visión.



EFECTOS SOBRE LA VISIÓN DE CERCA

Antes de la era de la computación nuestros padres usaban anteojos para fijar de cerca por presbicia y debían aumentar la graduación a un promedio de media dioptría cada cinco años, pero actualmente estamos observando que aumenta esa graduación en esa misma cantidad cada dos o tres años. Tanto se aceleró la presbicia, que muchas personas a los 55 años requieren el aumento que sus padres recién usaban a los 70.



EFECTOS SOBRE LA VISIÓN DE LEJOS

Según las últimas investigaciones, la frecuencia de miopía en niños y adolescentes ha aumentado en todo el mundo. Históricamente en nuestro país la incidencia había sido del 5% en el conjunto de los alumnos en edad escolar. Actualmente, corresponde a más del 20% y continúa en aumento. En Europa y Estados Unidos se encuentra en el 50% y en China 9 de cada 10 adolescentes no pueden leer el pizarrón sin usar anteojos.

Si nos comparamos con nuestros hijos llegamos a la conclusiòn de que en un alto porcentaje ellos ven, de lejos, menos que nosotros. Mientras que en la época de nuestra adolescencia sólo uno o dos de cada 30 alumnos del colegio secundario usaban anteojos, hoy en día, esa proporción aumentó a 7 ó 10 de cada 30 compañeros de nuestros hijos o nietos.




LOS EFECTOS INDESEABLES EN LA VISIÓN VARÍAN SEGÚN LA EDAD, LOS HÁBITOS Y LA REGIÓN DE RESIDENCIA

En general, se puede decir que a menor edad, mayor es la tendencia al desarrollo de la miopía y a mayor edad, mayor la tendencia al desarrollo de la hipermetropía y la presbicia.

Además, debemos agregar que los jóvenes más frecuentemente afectados por la miopía son los que utilizan teléfonos celulares por la noche y más gravemente aún, si lo hacen recostados en la cama ya que en esa posición reducen la distancia de la pantalla a los ojos en un 50%.

 

Adicionalmente, estos procesos son más significativos en las personas que permanecen menos tiempo al aire libre y con exposición al sol. En efecto, observamos que en las zonas rurales, tanto los jóvenes como los adultos, se ven menos afectados que las personas que viven en las ciudades, en donde los hábitos culturales implican un mucho mayor tiempo dedicado al uso de las pantallas y un consiguiente menor tiempo al sol. En las zonas rurales, la mayor permanencia de tiempo caminando, viajando o descansando al sol coincide con un menor deterioro de la visión.

 

Para detectar la disminución de la agudeza visual a tiempo, recomendamos que los niños visiten al oftalmólogo antes del primer año de edad, luego cuando comiencen a jugar con pantallas. Posteriormente, deben repetir el chequeo a partir de los 4 años una vez por año hasta finalizar los estudios secundarios, tal como lo indican las normas escolares. Desde nuestra experiencia, no recomendamos el uso de pantallas a menores de seis años.

 

Una prueba que puede realizarse sin concurrir al consultorio del especialista, si el niño ya sabe algunos números, es comparar su visión con la de una persona adulta sana. Por ejemplo, con un ojo tapado cotejar quien ve desde más lejos el número de un colectivo o el número de la casa de la vereda de enfrente. Hay que tener en cuenta que la pérdida de visión comienza casi siempre primero en un solo ojo; nunca debe testearse con los dos ojos descubiertos.

 

EFECTOS SOBRE EL PARPADEO Y LA SUPERFICIE OCULAR

El reflejo de parpadeo sirve para proteger el globo ocular y homogeneizar las capas de mucopolisacáridos, agua y lípidos segregados por las glándulas del párpado y lagrimales, de manera regular sobre la superficie de la conjuntiva y de la córnea, optimizando la lubricación del párpado y el enfoque.

 

Aunque la frecuencia normal de este reflejo es de al menos 15 parpadeos por minuto, mientras fijamos la vista en la pantalla disminuye a 5 parpadeos. Las lágrimas se evaporan rápidamente y si el parpadeo no redistribuye la fina capa líquida, los tejidos del ojo que están en contacto con el aire se secan y se dañan, provocando una enfermedad llamada queratitis.

 

EFECTOS SOBRE LOS MOVIMIENTOS OCULARES

Los ojos se mueven sincrónicamente bajo el control del sistema nervioso central gracias a un mecanismo reflejo denominado de fusión. De ese modo los seis músculos que sostienen y mueven cada ojo logran mantener los ejes visuales dirigidos al mismo sitio durante sus rápidos movimientos denominados versiones si son en la misma dirección (ej. elevación) o vergencias, si son en direcciones opuestas (ej. convergencia).

 

La pérdida de esta capacidad de coordinación provoca síntomas muy frecuentes y molestos mientras leemos en pantallas, denominados astenopía, o llamados cinetosis si al leer estamos en movimiento (ej en un vehículo). Pueden manifestarse por dolor ocular y de cabeza, sueño, cruzamiento de imágenes, inversión de números o letras, salto de renglones, inestabilidad al caminar, mareos y náuseas en los viajes.

 

Tanto ha aumentado la frecuencia de estas patologías, que en el 50% de las consultas relacionadas con el uso de pantallas hemos registrado problemas vinculados con los movimientos oculares.

 

TRATAMIENTO DE PROBLEMAS VISUALES PROVOCADOS POR LAS PANTALLAS

Una vez logrado el diagnóstico precoz de estas afecciones se debe actuar de inmediato para impedir que avancen.

 

El objetivo de estos tratamientos es:

-Prevenir el agravamiento o la aparición de nuevas patologías de la visión.

-Conservar la agudeza visual de lejos y de cerca.

-Recuperar la agudeza visual perdida de lejos y de cerca.

-Prevenir la sequedad ocular.

-Curar las lesiones aparecidas en los ojos.

-Prevenir la astenopía y la cinetosis y coordinar los movimientos oculares.

-Mejorar la capacidad visual y el rendimiento escolar y laboral durante toda la jornada.

 

RECOMENDACIONES

-Interrumpir la fijación sobre pantallas durante 10 minutos por cada hora.

En esos minutos relajarse y mirar a larga distancia. Caminar o hacer reuniones.

-Permanecer más tiempo haciendo actividades al sol, a diario, luego de utilizar pantallas mientras se estudia o trabaja. Por ejemplo:

-Almorzar o merendar al sol.

-Hacer ejercicio de fijación leyendo en forma sostenida a pleno sol.

-Hacer ejercicios oculares para mejorar la coordinación de los movimientos de los ojos y evitar su fatiga muscular.

-Disminuir el tiempo total de fijación en pantallas. No utilizar celulares por más de una hora en horario nocturno.

-Si usamos la pc, alejar el monitor a un metro. Con el teléfono smart, para ver imágenes o navegar por internet, conectarlo por Bluetooth o por cable Usb de 4 metros de largo al televisor.

-Utilizar anteojos mientras se usan pantallas, con lentes de aumento adecuados según qué patología deba ser tratada y según el criterio del especialista para cada caso.

-Utilizar colirios adecuados a la patología que deba ser tratada según el criterio del especialista para cada caso.

 

El tratamiento debe ser continuo durante al menos dos años y controlado de por vida para evitar las recaídas y cuando son adultos detectar tempranamente las complicaciones tardías de estas afecciones que son la queratitis, maculopatía, desprendimiento de retina, catarata y glaucoma.

 

NUESTRO PRONÓSTICO PARA LAS FUTURAS GENERACIONES

Luego de muchos años de investigación y perfeccionamiento hemos logrado el control y la recuperación de la visión de la inmensa mayoría de los pacientes tratados.

 

El mayor desafío es lograr el compromiso del joven y de su entorno con el cuidado de su salud visual. La causa más frecuente de fracaso es el abandono del tratamiento. Esos casos suelen retomar el tratamiento y con más apego, con el correr del tiempo, cuando comprueban que sin tratamiento se sienten cada vez peor.

 

Las empresas y los colegios deben asumir su responsabilidad social en la protección de la visión de trabajadores, docentes y alumnos.

 

Los ambientes de estudio y trabajo deben adecuarse a las exigencias actuales.

 

Si la salud pública se hace cargo de difundir y encarar la solución de este desafío pronosticamos control sobre esta epidemia de problemas visuales que nos está alcanzando y somos optimistas sobre el futuro visual de las generaciones de niños nacidos en esta era cibernética.

DISEÑO DE AMBIENTES DE BAJO RIESGO PARA EL USO DE PANTALLAS


FIGURA 1 AULA

FIGURA 2 COMEDOR ESCOLAR

 

FIGURA 3 PASILLO ESCOLAR

 

FIGURA 4 COMEDOR DE OFICINA

 

FIGURA 5 TERRAZA DE OFICINA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Preguntas